La izquierda bobalicona

publicado el 17 de septiembre de 2012 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

La izquierda bobalicona nos ha llenado de categorías basura perfectas para la simulación y el chantaje: los muchachos, los estudiantes, el sindicato, la izquierda: pesos pesados de "la lucha".

Se escriben las más huecas consignas, se gritan en las calles: ¡No pasarán! ¡El triunfo de la derecha es moralmente imposible! ¡La tierra no se vende! ¡No a los exámenes de maestros si producen despidos! ¡Defensa de las conquistas obreras!

La simulación se descubre al analizar a dónde va cada exigencia: la tierra siempre se ha vendido y comprado, y sin duda mejora la calidad de vida de una familia que cambia sus tierras salitrosas en Atenco por un local comercial dentro del aeropuerto allí planeado. Se bloqueó el proyecto para evitar que el partido político contrario mostrara un logro, aunque urja al país un buen aeropuerto internacional; los exámenes son para comprobar que se han alcanzado los objetivos previstos por un programa. En todo caso, es válido revisar si los objetivos deben ser otros.

Pero, además, las demandas se han encadenado en una perfecta sucesión de seguridades que todos desearíamos... si hubiera quién las pagara. Nadie las ha exigido con mayor descaro que los estudiantes de la normal de Ayotzinapa: "Sólo están pidiendo mejores instalaciones". Mentira burda y melcocha empalagosa: Exigen ingreso irrestricto y egreso directo al empleo con plaza inamovible y vendible en la ciudad de sus amores y no en el poblacho donde falta un maestro.

Otro tanto pueden exigir médicos, astrónomos, físicos, ingenieros o matemáticos: nos faltan médicos en pequeños y feos poblados, nos sobran en las ciudades.

"Los muchachos" y "los estudiantes" han enarbolado banderas de la más estricta derecha, como la de negarse a aportar una cuota voluntaria, la que sus familias de clase media y alta, puedan pagar (y pagan en universidades privadas hasta 80 mil pesos) para así ofrecer becas de sostenimiento a estudiantes pobres, a quienes no basta que la UNAM sea gratuita si no tienen para comer. Negar esa ayuda a los pobres es de derecha, lo diga el CEU o la Unión Católica de Padres de Familia.

"El sindicato exige..." es otro valor intocable. ¿Qué exige el SME? Seguir chupando 40 mil millones de pesos al año, arrancados a la educación, a infraestructura, al IMSS. El PRI nos acostumbró a considerar al gobierno la gran Madre Teresa que atiende a sus hijos desvalidos, y a olvidar que el gobierno sólo tiene el dinero que le hayamos pagado en impuestos.

Una reforma laboral será de izquierda si favorece al trabajador. Debe arrebatar a los enriquecidos líderes sindicales: 1. Las cuotas retenidas de manera forzosa al trabajador por la empresa y entregadas a la dirigencia sindical; 2. La secrecía en el manejo de las cuotas por los líderes; 3. La "toma de nota" que es el derecho que se da el gobierno para intervenir en la vida sindical; 4. La cláusula de exclusión, por la que la empresa se obliga a despedir al trabajador expulsado por el sindicato. Las cuotas deben ser voluntarias, la rendición de cuentas transparente, los sindicatos serán tantos como los trabajadores deseen integrar, y la expulsión del sindicato no conlleva la pérdida del empleo.

Otra "categoría basura" es la unión de las izquierdas. En el mejor de los casos, son diversas porque plantean diversas soluciones; en el peor, que es el real, porque son simples franquicias familiares que se venden al mejor postor. ¿De dónde sale la estrafalaria idea de que PT, fundado por Carlos y Raúl Salinas de Gortari, MC propiedad de Dante Delgado, PANAL propiedad de La Maestra, un PRD lleno de priistas salidos del PRI cuando les dejó de dar, deben unirse porque de otra forma la izquierda está destinada a perder, una vez más las elecciones?

Ayudan intelectuales con marca registrada de izquierda. Luego de equivocarse con Cuba, Nicaragua, el neo-zapatismo y AMLO, no se amilanan. El más reciente ejemplo lo dio Carlos Fuentes: en su lecho de muerte dejó una última instrucción: "Les encargo que no llegue Peña Nieto a la Presidencia de México". Y se murió de perfil. Otro encargo de Fuentes y Fernando Benítez fue: "Echeverría o el fascismo". Traducido: o votamos por Luis Echeverría o tenemos un golpe fascista. Y tan orondos.

Gustavo Rivas

¿Y cómo va la investigación sobre el asesinato de Gustavo Rivas, quemado vivo por los lindos normalistas de Ayotzinapa que intentaron incendiar la gasolinera donde él trabajaba?

 



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