¿No se cansan uds. de meter la pata?

publicado el 12 de junio de 2015 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

"¡México nunca había estado peor!", claman desde los medios nacionales más difundidos donde cobran honorarios por esa mentira vil. Antes lo decía el Partido Comunista en volantes y la policía detenía a quienes los repartieran. Pero los pavos reales, con sus plumas intactas, parecen vivir en otro país y no donde Querétaro crece a más del 8 por ciento, Aguascalientes atrae inversiones por miles de millones y el país alcanza primeros lugares en la producción de autos, televisores, equipo electrónico, y verduras. Dejamos de ser exportadores de petróleo, despetrolizamos (a la fuerza) nuestra economía, pusimos las elecciones en manos de los vecinos de casillas y contamos los votos, uno a uno, ante la mirada de partidos y observadores.

Pero estamos peor. Cierto: Nunca había estado peor la falta de aplicación de la ley a los incendiarios de oficinas municipales, bloqueadores de carreteras y privatizadores de casetas de pago. Impunes quedan crímenes como prender fuego a una gasolinera para exigir “plaza automática” y quemar vivo a un trabajador, Gonzalo Rivas, el nuevo Héroe de Nacozari que evitó miles de muertes.

Metieron la pata con su apoyo al gobierno sandinista cuando ya Edén Pastora, Comandante Cero, denunciaba la “piñata” con los bienes de Somoza; metieron la pata con Marcos, hoy causa directa de que la ayuda federal no llegue a los municipios “liberados” por el EZ; metieron la pata con el cursi movimiento de chavos de la Ibero YoSoy132, hoy con programa en Televisa que, sin calidad ni rating, la empresa permite con sonrisa chueca: “Vean, eran muy baratos”.

Meten la pata con Morena cuando el dueño no logra explicar con qué fortunas sostuvo por años cientos de oficinas de reclutamiento sin tener todavía tajada del presupuesto y ser un declarado derechoso que está contra el aborto libre, la igualdad de homosexuales ante la ley e hizo burla de los ciudadanos que le exigían seguridad a su gobierno. Ha creado otra empresa de parientes, como el Verde y otros partidos-negocio.

¿Hasta cuándo, Catilinas?