Esperando noticias del "Peje"

publicado el 08 de diciembre de 2013 en «Milenio Diario»
columna: «se descubrió que...»

 

¿Por qué las sirenas de las ambulancias ululan en paroxismo frenético por las amplias avenidas del Distrito Federal y embisten sin duda las luces rojas de los semáforos?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué los ciudadanos asoman su azoro a los balcones (donde los hay) o a las ventanas (que casi siempre hay) y se miran de lado a lado de la calle con aire dubitativo?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué los hospitales del Seguro Social y del ISSSTE siguen su pachorra cotidiana y los blancos mármoles del más lujoso nosocomío (sic) de la Patria se estremecen al ruido de las camillas que ruedan empujadas por camilleros presurosos y las enfermeras corren de un lado a otro y dan voces mientras los médicos preparan batas de cirugía y se lavan las manos con cepillo para que luego, sin tocarse, una enfermera les calce guantes inmaculados?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué los enfermos de la mafia del poder y sus estirpes Totalmente Palacio han quedado abandonados a su suerte en sus suites nosocomiales y nadie les revisa el suero que se agota ni vigila la lucecita verde que da salticos de pajarico chiquitico en indicación de vida ni llega la inyección a tiempo y se retrasan las cápsulas del mafioso del poder enfermo?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué en la Gran Sala de Terapia Intensiva los moribundos de la mafia del poder han quedado sin vigilancia y sus intubados pulmones no reciben el urgente oxígeno por el que pagan con la sangre que chupan al Pueblo Bueno?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué los senadores se agitan en las alfombras de los Grandes Almacenes y se arrebatan las corbatas de seda negra, mientras Dolores de Bejarano se provee de pantaletas, medias y velos negros al lado de su René que duda en gastar si ya tiene una corbata negra, aunque con pintitas amarillas?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué los guardias del Senado han desaparecido y se agitan ante los blancos mármoles del nosocomío (sic) a donde van los ricos y poderosos, los feroces capos de Televisa, los engatusadotes del Pueblo Bueno, los periodistas cultivadores de enormes chayoteras, y claman los guardias del Senado por información acerca de si hay acaso un rayito de esperanza?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué en la FIL de Guadalajara las eminencias de la literatura mundial piden taxis urgentes, cancelan conferencias magistrales, compran boletos de avión por la internet de sus teléfonos móviles, dejan a su público abarrotando la Gran Sala Juan Rulfo decorada con enormes arreglos florales y se arrebatan a codazos el taxi que llega rechinando llantas?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué las edecanes tapatías, altas, esbeltas y sonrientes, están a la puerta de la casa de Raúl Padilla y los invitados a la Gran Cena de Gala no llegan para desesperación del cocinero que ya ha metido al horno el suflé de hígados de codorniz (de tan precisos tiempos de horneado) y tiene frío el oporto, pero los invitados no llegan y el pánico asalta a los meseros de guantes blancos?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué la Patria retiene el aliento y la República se encasqueta el gorro frigio hasta las orejas, mientras en las fronteras un extraño enemigo osa profanar con su planta su suelo, y el Popo lanza fumarolas amarillas contra los templos, palacios y torres que se derrumban con hórrido estruendo a la par que Juan Escutia hurga en su dorada urna los restos de su bandera amada?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Por qué retiembla en sus centros la tierra al sonoro rugir del cañón, los senadores cantan: Ciña, oh Patria, tus sienes de oliva de la paz el arcángel divino, y le recuerdan que un soldado en cada hijo le dio? ¿Por qué los senadores claman por las amplias avenidas de la Capital Federal: ¡Guerra, guerra sin tregua al que intente de la Patria manchar los blasones! Y piden, como La Marsellesa, qu’un sang impur abreuve nos sillons o que tus campiñas con sangre se rieguen?

Porque hoy el Peje casi se nos va.

¿Qué será de México si el Peje se nos va, habiéndose ido ya Monsi? Hará un sepulcro para ellos de honor.

 

la talacha fue realizada por: eltemibledani
 

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