La vida cambia los genes

publicado el 27 de noviembre de 2011 en «Milenio Diario»
columna: «se descubrió que...»

 

La herencia de los caracteres adquiridos tiene bien ganado descrédito a causa de Trofim Lysenko y la Unión Soviética. Pero el tema resurge: Natura y cultura trabajan juntas, dice un informe presentado este mes al congreso anual de la Society for Neuroscience.

La primera versión de la herencia de rasgos aprendidos está en el Génesis: Isaac pinta rayas en los bebederos para obtener corderos pintos. La de Jean Baptiste Lamarck tuvo más seriedad. Murió en 1829. Treinta años después Darwin publicó su On Origin of Species by Means of Natural Selection.

Desde que el darwinismo se combinó con el redescubrimiento de Mendel y su teoría de los genes, quedó sellada una ley de hierro: las variaciones de una especie se dan por las combinaciones y mutaciones al azar del material genético. Las combinaciones las produce el sexo. Las mutaciones son fallas en el copiado del ADN. Luego el ambiente selecciona las favorables y desecha las perjudiciales para ese lugar, clima y nicho ecológico.

Es lo que llamamos, desde Darwin, selección natural: una triple capa de pelo abundante protege a los perros polares, es dañina en animales que habitan entre los trópicos. El azar produce variaciones, el medio selecciona las útiles. La piel blanca beneficia a humanos de zonas con baja insolación porque permite emplear mejor la luz solar necesaria para fijar el calcio. La piel oscura protege de la radiación solar excesiva.

En tiempos de Stalin se decretó que Darwin estaba equivocado porque un ingeniero agrónomo, Trofim Lysenko, había descubierto la teoría materialista de la evolución, equivalente en biología del materialismo histórico y del materialismo dialéctico. La colectivización forzada de la tierra, la colonización forzada de Siberia y la implantación forzada de las teorías de Lysenko produjeron los millones de muertes por hambre que el camarada Stalin atribuyó a la maldad del capitalismo y su asociado el trotskismo.

Nadie quiso volver a oír esos nombres: Lamarck y Lysenko. Pero "investigaciones realizadas en los últimos años han cambiado notoriamente lo que sabemos acerca de cómo se heredan las conductas", sostuvo ante la prensa en el congreso citado Flora Vaccarino, de la Yale University, experta en el desarrollo del cerebro. "Hallazgos actuales muestran cómo nuestros genes y el medio trabajan juntos para influir el desarrollo del cerebro a lo largo de una vida entera".

Algunos de los hallazgos son:

• La activación de células cerebrales cambia una proteína necesaria para encender o apagar genes, lo cual sugiere que juega un papel en la plasticidad cerebral.

• La exposición prenatal a anfetaminas y alcohol produce un número anormal de cromosomas en las células cerebrales de ratones. Lo cual sugiere que ese recuento anormal pueda contribuir a defectos en el desarrollo observados en niños expuestos a drogas y alcohol in utero.

• Los cambios inducidos en el cerebro por la cocaína pueden ser heredables. Hijos de ratones macho expuestos a cocaína son resistentes a los efectos recompensantes de la droga.

• La maternidad protege a los ratones hembra contra algunos efectos negativos del estrés.

Otro estudio, éste publicado por la Association for Psychological Science, sostiene, desde su título que "Un feto puede sentir el estado psicológico de mamá". Curt Sandman, Elysia Davis y Laura Glynn, de la Universidad de California en Irvine, encontraron que los hijos de madres deprimidas mostraban un desarrollo más lento. "Admito que eso nos sorprendió", dice Sandman. A largo plazo, una madre deprimida puede ser causa de problemas neurológicos y de anomalías psiquiátricas.

"Creemos que el feto humano es un participante activo durante su propio desarrollo y se está preparando para la vida en base a mensajes que la madre provee", concluye Sandman en Psychological Science.

Nuevas drogas, baratas y en el súper

Las autoridades deberán vigilarnos durante el baño: se ha disparado el uso de sales de baño, esos jabones en polvo para burbujas, como drogas recreativas. La American Association of Poisson Control Centers informa que, a pesar de que los envases previenen que no deben ingerirse, su empleo como diversión se ha disparado de 302 casos de hospitalización en todo el año 2010 a 1,782 en diez meses de 2011.

Las sales para bañera pueden producir un viaje acompañado de hipertensión, incremento del ritmo cardiaco, agitación, alucinaciones y hasta paranoia extrema, que son los casos llegados a hospitales por sus áreas de emergencia.

¿Las sacarán del mercado? El tratamiento médico consiste en sedar a la persona agitada hasta que los efectos desaparecen solos. Ya son 26 los estados de la Unión Americana que las incluyen como sustancias ilegales, aunque Doris Day y otras beldades a mitad del siglo pasado cantaran entre púdicas burbujas y nunca perdían el maquillaje ni el peinado infladito. Y pensar que probarlas les atizaba un viaje impropio para familias.

Maravillas y misterios de la física cuántica, Cal y Arena 2010.