Más impuestos ¿para esto?

publicado el 02 de noviembre de 2009 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

En MILENIO pudimos leer el uso que a nuestros impuestos daba el difunto Armando Chavarría, miembro del PRD y presidente del Congreso guerrerense asesinado el 20 de agosto. La nota de Rodolfo Montes resulta escalofriante ahora que enfrentamos un alza de impuestos. La Procuraduría del estado de Guerrero debió tomar declaración a 60 mujeres (se-sen-ta) con las que el legislador tuvo "relación sentimental", como ahora se dice. Las tuvo en línea y en batería: unas en fila y otras al mismo tiempo.

Debemos a Octavio Hoyos, fotógrafo de este diario y buen observador, la noticia de que Andrés Manuel López jr. calza tenis de a 12 mil pesos el par. Su padre no tiene empleo conocido ni negocio lícito declarado, por eso podemos regresarle la pregunta sangroncita con que se hacía chistoso durante su campaña presidencial cuando se refería a gastos de opositores: ¿Quén pompó?

De las 60 mujeres que le manteníamos a Chavarría los cautivos de Hacienda, al menos nueve, a cuyas declaraciones tuvo acceso el reportero, afirman que recibían regalos nada despreciables del legislador perredista: departamentos, vehículos y dinero en efectivo "hasta por 15 mil pesos mensuales". Falta saber si con las sesenta era tan dispendioso con dinero de los contribuyentes.

Y en cuanto al júnior de López Obrador, con sólo 22 años ya puede presumir en fotografías subidas a Facebook de ir en yate con dos bellas en bikini abrazadas a sus lados. A ver, haga memoria, ¿a quién vimos así unos años atrás? Pues nada menos que a Raúl Salinas de Gortari, pero éste era un hombre en su cuarentena y con negocios conocidos, iba en simple lancha y, sobre todo, no era hijo del único honesto legítimo y sin ingresos legales.

El tema daba pues para mucho, así que Nayeli Gómez, de La Razón, siguió el hilo de la noticia hasta la tienda Louis Vuitton: "Los tenis Louis Vuitton que usa el hijo de Andrés Manuel López Obrador son tan exclusivos que para México sólo se vendieron dos pares por talla. De acuerdo con la encargada de una de las cuatro tiendas que se ubican en la ciudad de México, el costo de los tenis fue de 11 mil 400 pesos.

"Son tenis muy exclusivos, no cualquiera puede tener un par; es excelente que en la familia haya uno. Son muy muy exclusivos. Es impresionante cómo la gente los ha buscado; cuando en junio empezaron a salir, la gente los comenzó a buscar, pero ya no había pares porque la lista de espera era muy grande."

Ha de ser cierto: "Es excelente que en cada familia haya un par" (¿y por qué sólo uno?, dice el resto de La Famiglia), y las masas que aplaudieron a René Bejarano, el del maletín y traje retacados de dólares, al oírlo prometer 80 mil despensas en el mitin del SME, debieron de suponer que la despensa incluiría el par de tenis de a 11 mil 400 pesos correspondiente a cada familia.

Una afirmación de López Obrador se confirma cada día: "Soy indestructible", clamó a voz en cuello. Es verdad: ¿qué político, en el mundo entero, resiste el video de su secretario de Finanzas jugando cada tres semanas en el hotel más caro de Las Vegas? ¿Cuál resiste la prueba de que lo previno para escapar y luego lo escondió en territorio perredista? ¿Y los videos de sus hombres de confianza llenando maletines y bolsas con fajos de dólares? ¿Cuál consigue un secreto de diez años para los precios a que pagó su obra máxima, nunca licitada? ¿Cuál logra hacerse de 50 casas de campaña por todo el país sin que se conozca cómo carajos las paga y sostiene? ¿Cuál resiste la demostración de que su chofer ganaba más que el presidente Lula de Brasil? Todo apunta a que hizo un muy gordo "cochinito" para su campaña presidencial.

Como dijo: López Obrador es indestructible. Resiste por una sola y exclusiva razón: vive en un país habitado por mexicanos con idiocia hereditaria.

Y el presidente Calderón nos pide pagar más impuestos para que se escurran por estos barriles sin fondo. Fox no tuvo necesidad de subirlos porque gozó de una bonanza petrolera mundial, misma que derrochó en más y peores burócratas en todos los niveles de gobierno. Los ciudadanos no hemos visto una plan para volver, siquiera, a los niveles priistas de burocracia. ¿Despedirlos? No porque se afectan sus derechos laborales. ¿Reducir la jugosa tajada de los partidos? Ni pensarlo. Sólo dejan un camino: aumento a la deuda, y ya lo conocemos: lo siguieron Echeverría y López Portillo, de ahí que conozcamos sus sexenios como "la docena trágica".