La avaricia de Midas y del IFE

publicado el 23 de febrero de 2009 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

Como todo mundo sabe, debe uno tener cuidado con la manera en que formula los deseos a los genios que salen de las lámparas, a los dioses del Olimpo o, en tratándose del IFE, a las televisoras, porque nos toman la palabra al pie de la letra. Lo supo bien el codicioso rey Midas cuando pidió al dios Dionisio (llamado Baco en Roma) que cuanto tocara se convirtiera en oro y el dios se lo concedió. Vio Midas el efecto de no hablar con exactitud cuando tuvo hambre y el pan que cogió se le volvió de oro, las costillas de cordero también y estuvo a punto de morir de inanición si no se conduele el buen Dionisio.

La avaricia del IFE también vio cumplidas sus exigencias al pie de la letra: ¿los anuncios de los partidos y del propio IFE deben pasar cada hora por ley, so pena de cancelación de la graciosa concesión y bla, bla? Pues, no problem... pasan, aunque en el superbowl estén a punto de anotar un tanto. Que no, que siempre no, que no deben interrumpir el futbol porque hubo miles de televisores rotos con las botellas de cerveza arrojadas contra las pantallas: pues no lo interrumpen... en las siete horas en que hay partidos.

La verdad es que ya dan mucha risa los consejeros del IFE. La ignorancia de sus propias leyes e invenciones es tan abismal que en los anuncios que obligan a pasar gratuitamente por radio no distinguen entre "elegido" y "electo". En la legislación mexicana, se dice electo del diputado, gobernador o presidente que, habiendo sido elegido por mayoría, y declarado ganador, aún no toma posesión. Una vez que jura guardar y hacer guardar... etcétera, ya no es electo, es constitucional. Pero siempre será elegido... porque lo eligieron los votantes. Que ciudadanos y analistas todavía se hagan bolas, pasa. Pero no el IFE en anuncios oficiales.

El asunto no es de gramática, es de ley, porque, en una de esas, declaran Presidente electo a quien todavía no lo es, y querían decir otra cosa y no lo que dijeron.

Mucho más grave que la ignorancia de un término bien definido por la ley es la trivialización de la política inducida por el IFE. La división de los tiempos en radio y tv en spots de segundos, obliga a los partidos a insultar la inteligencia del electorado con tonadillas y sonsonetes de mercadotecnia. Así rebajan aún más sus no muy lúcidas propuestas. En medio minuto no es posible argumentar nada, apenas urdir alguna frase pegadora como hacen las refresqueras y los grandes almacenes. Los asuntos importantes para que votemos por un legislador o por otro están a la vista: verdaderas reformas al fisco, petróleo, energía, monopolios, trabajo, seguridad.

Todos los partidos están de acuerdo en lo obvio como el combate a la pobreza y al desempleo. No hay uno solo que proponga otra cosa. Las diferencias están en el cómo: ¿con un país de fronteras cerradas para beneficio exclusivo de los ricos locales o abierto a la competencia para beneficio del comprador? ¿IVA al 10 por ciento y general? Con el 5 por ciento que una familia ahorraría en el IVA de la renta, paga el de alimentos y aun le sobra. Los sindicatos que expulsan a un trabajador cuentan todavía con la cláusula de exclusión para exigir que la empresa también lo despida. ¿Qué opinan de eso los candidatos a diputados por mi distrito?

Eso y no las frases huecas estilo "Ante la crisis... ¡urge! actuar a favor del pueblo" (manta en la Cámara) hacen el voto informado y razonado. Lo demás es venta de caras y nombres con métodos mercantiles. Los votantes deseamos saber cómo piensan detener, los futuros legisladores, el millón y medio de armas que adquiere el narcotráfico en Estados Unidos, si diseñarán una fuerza pública nacional que ocupe la línea de fuego hoy a cargo del Ejército, si seguiremos soportando cacicazgos en sindicatos vitales como Pemex y el de maestros, si continuarán las ventas de plazas; si nadie tocará las mafias que comienzan con los cargadores de maletas en aeropuertos, taxis especiales en terminales de todo tipo, ambulantes protegidos, y se extienden por el pulpo corporativo creado por el PRI para cimentar su estructura, pulpo que el PAN deja intacto y el PRD incrementa en cuanto puede.

Porque contra la pobreza y por el empleo todos estamos. Ni para que votar si cualquiera lo propone.

FARC

"Tras 8 años en manos de las FARC, el político colombiano Óscar Tulio Lizcano narra que sólo vio el sol dos veces...". Reforma, 15.02. Y en México tenemos quién apoya eso desde algo que llaman "izquierda".