En elegir pareja influyen los genes

publicado el 04 de febrero de 2007 en «Milenio Diario»
columna: «se descubrió que...»

 

Una reciente investigación sugiere que elegir pareja puede estar al menos parcialmente determinado por nuestros genes. El estudio, publicado en Psychological Science, ha encontrado relación entre un conjunto de genes involucrados en la función inmune y la selección de pareja en humanos.

Las especies vertebradas, y la humana lo es, se inclinan a preferir cónyuges con distinto genotipo en el MHC (siglas en inglés para complejo de histocompatibilidad mayor). Este es un conjunto de moléculas exhibido en la superficie de las células y responsable de que los linfocitos, células esenciales del sistema inmunitario, puedan reconocer la célula como propia y sana, enferma o extraña. Las moléculas MHC de cada célula controlan la respuesta inmune que las reconoce como parte del "yo" o del "no-yo". Según sea el caso, nuestras defensas las aceptan o rechazan. Resulta vital su control al realizar trasplantes de tejidos ya que, una vez etiquetados como "ajenos", el sistema inmunitario procederá a destruirlos. Las elaboración de las moléculas del complejo de histocompatibilidad mayor MHC se codifica en varios genes localizados en el cromosoma 6, en el caso humano.

Pues bien, se ha descubierto que los vertebrados prefieren parejas con diverso MHC y esa preferencia ha sido fijada por la evolución porque ayuda a evitar la cruza de parientes cercanos y a la vez fortifica el sistema inmunitario de las crías al ser expuestas a una mayor variedad de patógenos.

El estudio investigó si la similitud del MHC entre parejas humanas unidas por amor romántico haría predecibles algunos aspectos de su relación sexual. "Conforme se incrementó la proporción de genotipos compartidos por la pareja, disminuyó la capacidad de respuesta de las mujeres a sus parejas, aumentó el número de relaciones sexuales extraconyugales y la atracción de estas mujeres por otros hombres, distintos a su pareja primaria también aumentó, particularmente durante la fase fértil de sus ciclos", dice Christine Garver-Apgar, autora del estudio. Lo que no indica la breve nota es cómo percibimos esas diferencias en el MHC, puesto que ocurren a nivel molecular.

Ésta es la primera aproximación al entendimiento de la química del amor romántico y el primer estudio en demostrar que genes compatibles pueden influir en las relaciones sexuales de las parejas enamoradas. Para recibirlo en PDF de Psychological Science pídalo a Sean Wagner.

Hay antiguos genes africanos en británicos puros

Un estudio de la Universidad de Leicester, Inglaterra, encontró genes africanos entre población inglesa nativa desde siglos atrás, ignorante de sus ancestros negros. Publicado en el European Journal of Human Genetics, afirma que una tercera parte de los hombres con un escaso apellido propio de Yorkshire portan una también escasa variedad del cromosoma Y (el propio de los hombres) sólo encontrado antes entre gente originaria del oeste africano.

Los investigadores, encabezados por Mark Jobling, del Departamento de Genética en la Universidad de Leicester, localizaron primero este raro tipo de cromosoma Y, conocido como hgA1, en una persona, Mr. X, cuando exploraba la asociación entre apellidos y tipos de cromosoma Y, ambos, apellido y cromosoma Y, siempre heredades del padre. Mr. X es un blanco caucásico que vive en Leicester y no tiene noticia alguna de ancestros africanos.

Los primeros africanos de cuya presencia se tiene noticia en lo que hoy es el Reino Unido, eran soldados romanos a cargo de la Muralla de Adriano, levantada hace 1,800 años para evitar las invasiones de escoceses.

El equipo buscó entre hombres con el mismo apellido que Mr. X, nacidos en Inglaterra de padres y abuelos ingleses, y localizó más cromosomas hgA1.

"Este estudio muestra que el significado de ser británico es complicado y siempre lo ha sido", dice Jobling. "Derriba la idea de que existen poblaciones simples y distintas, o 'razas'. La historia de las migraciones humanas es muy compleja". Contacto: Craig Brierley.