El éxito es asunto de familia

publicado el 03 de diciembre de 2006 en «Milenio Diario»
columna: «se descubrió que...»

 

El éxito, en sí mismo, no está en los genes de una familia, pero sí la tendencia a tomar riesgos y a confiar en otros, lo cual es necesario para el éxito económico. Que vayamos por la vida como diablos o tendamos a evitar los riesgos depende en mucho de nuestro pedigrí. Esto lo demuestra un estudio recién publicado por el Institut zur Zukunft der Arbeit (Instituto para el Estudio del Trabajo) de la Universidad de Bonn, Alemania. Según los investigadores, los padres dispuestos a tomar riesgos tienen hijos que, en promedio, también se arriesgarán. Es un rasgo con elementos heredados y aprendidos. Guiados por datos socioeconómicos levantados en 2003 y 2004, los investigadores entrevistaron a tres mil 600 padres con hijos de 25 años en promedio y que ya no vivieran en la casa paterna. Se calificaron disposiciones al riesgo en escala de cero a diez: manejar auto, finanzas, deportes, placeres, profesión y salud. "Con respecto a la disposición a tomar riesgos, los hijos resultaron asombrosamente similares a sus padres", dice Armin Falk. "Esto fue verdad no sólo para los promedios, sino para cada categoría. Hay personas, por ejemplo, para quienes ninguna pista de esquiar es demasiado empinada, pero invierten su dinero en seguros bonos del gobierno. El mismo perfil de riesgos se encuentra en sus hijos".

Otro tanto ocurre con la disposición a confiar en compañeros. En este caso "la manzana tampoco cae lejos del árbol", dicen Falk y sus colegas Thomas Dohmen, David Hufman y Uwe Sunde. También probaron que la popular atracción entre opuestos es un mito: las mujeres dispuestas a arriesgarse es más probable que tengan esposos con la misma comezón. En cuanto a la confianza en otros, las parejas casadas tienden a mostrar la misma actitud, hasta cuando son recién casados. Al parecer, nos atraen más las similitudes en la pareja.

Así explicamos el desafortunado efecto "una vez pobre, siempre pobre". Las familias ricas no sólo heredan su fortuna -la cual podría resultar simplemente dilapidada, como ocurre con tantos pobres que se sacan la lotería o hijos de ricos que no heredan los talentos paternos, ni genéticos ni aprendidos-, sino la disposición a tomar decisiones similares en situaciones económicas similares. Así se transmite el éxito de una generación a otra. O la pobreza cuando faltan las herencias económica, genética y formativa.

Como la emigración exige una gran disposición al riesgo, el equipo concluyó que en Estados Unidos, país de inmigrantes, el promedio en disposición al riesgo sería mayor que en Alemania. Y así fue por más de un punto en la escala de riesgo cero a diez.

Esto trae una conclusión terrible para México: la gente que se nos va es la que tiene mejores disposiciones, heredadas y aprendidas, para tener éxito económico en sus vidas. La "fuga de cerebros" abarca no sólo científicos, que es donde más lo detectamos, sino a jóvenes que pronto pasan de jardineros a empresarios de la jardinería.

Contacto: Armin Falk, University of Bonn.

Día internacional contra el sida

Conforme la infección por VIH se ha transformado en una enfermedad crónica que exige tratamiento de por vida, tratamiento caro, molesto y a veces riesgoso, la interrupción programada de los medicamentos se ha vuelto un deseo del paciente o un hecho "programado" al azar de las carencias del IMSS. Por lo mismo resulta vital el reporte del The New England Journal of Medicine. La investigación, una de las más amplias alguna vez conducidas para evaluar la interrupción de la terapia antirretroviral, fue realizada en 318 sitios clínicos de 33 países, y se conoce como Strategies for Management of Anti-Retroviral Therapies, o SMART.

Concluye de manera determinante: dejar la terapia aumenta a más del doble el riesgo de muerte por sida o por otras enfermedades.

Contacto: Laurie K. Doepel, NIH/National Institute of Allergy and Infectious Diseases.