Venus tiene un remolino

publicado el 23 de abril de 2006 en «Milenio Diario»
columna: «se descubrió que...»

 

Las primeras fotos de nuestro ardiente vecino muestran un vórtice en el Polo Sur, y sin duda habrá mejores imágenes en un futuro cercano. Las misiones a otros cuerpos del Sistema Solar tienen como objetivo ayudarnos a entender mejor cómo funciona nuestro propio planeta.

La nave Venus Express, de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha enviado las primeras imágenes conocidas del polo sur venusino. En ellas se muestran estructuras sorprendentemente claras y con inesperado detalle. La nave entró en órbita alrededor de Venus el pasado 11 de abril, y alcanzará su órbita definitiva el próximo 7 de mayo. Una serie de disparos de sus cohetes reducirá gradualmente su altitud durante 16 vueltas en torno de Venus. Luego orbitará sobre los polos norte y sur de Venus cada 24 horas. La mínima altitud de esa órbita será de 250 kilómetros sobre la superficie del planeta, y en su punto más distante estará a 66 mil kilómetros.

Por primera vez en la historia de la navegación espacial, tenemos imágenes del hemisferio sur de Venus. Los científicos están especialmente intrigados por el remolino oscuro visible casi directamente sobre el polo sur, que corresponde a una estructura de nubes similar sobre el polo norte.

Detalles sin precedentes

"Apenas un día después de la llegada, ya estamos sintiendo el caliente y dinámico medio de Venus", dice Hakan Svedhem, miembro del proyecto. "Veremos muchos más detalles a un nivel sin precedentes porque tendremos una resolución 100 veces mejor al acercarnos a Venus, y esperamos ver estas estructuras espirales evolucionando muy rápido".

Las imágenes de la mitad diurna de Venus muestran la luz solar reflejada desde lo alto de las nubes, a 65 kilómetros de la superficie del planeta. Pero es más espectacular la mitad nocturna, donde se observan estructuras dinámicas de nubes en espiral a una altitud de 55 kilómetros.

Como Venus no tiene el escudo magnético de la Tierra, dos instrumentos investigarán la interacción del viento solar y el plasma en un medio sin la protección de una magnetosfera como la de nuestro planeta. Las imágenes que ya se están recibiendo se toman en cuatro longitudes de onda. De "ventanas infrarrojas" se espera obtener las primeras imágenes de la superficie, tomadas a través de la gruesa capa de nubes.

La primera maniobra, un disparo para reducir la velocidad de la sonda de 29 mil a 25 mil kilómetros por hora, fue un completo éxito y permitió que el campo gravitatorio de Venus atrapara la nave y la mantuviera en una órbita de nueve días. Cuando se alcance la definitiva, de sólo 24 horas y altitud de 66 mil kilómetros, se llevarán a cabo observaciones de la estructura, la química y la dinámica de la atmósfera venusina durante al menos dos de sus años.

Por observaciones realizadas desde la Tierra sabemos que el planeta vecino está envuelto en una gruesa atmósfera que crea un "efecto de invernadero" de tremendas proporciones conforme gira alrededor de la superficie en sólo cuatro días, un fenómeno todavía inexplicado llamado super-rotación. Con la misión Venus Express se espera resolver éste y otros misterios mostrados por la primera ola de exploraciones. También ofrecerá las primeras observaciones ópticas de la superficie, realizadas a través de esas "ventanas de visibilidad" descubiertas en el espectro infrarrojo. Esto es que la luz, no visible para nuestros ojos, pero sí para los instrumentos, con longitud de onda por abajo del rojo, traspasa en algunos puntos o "ventanas" y permite ver la superficie sólida de Venus. Los instrumentos la captan en el espectro infrarrojo y así, "traduciendo" esas imágenes al rojo, que sí vemos, serán posibles las primeras fotografías del suelo venusino.

Ver allá para entender acá

La Agencia Europea del Espacio también está operando el Marte Express, en torno de Marte, el SMART-1 en órbita lunar y es socia de la NASA en la nave Cassini, que orbita Saturno. Además, está operando la sonda Rosetta, en camino al cometa 67/Churyumov-Gerasimenko. Planea una misión a Mercurio, el planeta más cercano al Sol.

"Para mejor comprender nuestro propio planeta, necesitamos explorar otros mundos, en particular aquellos con atmósfera", dice Jean-Jacques Dordain, director general de la ESA. "Hemos estado en Titán y ahora en torno a Marte. Observando Venus y su complejo sistema atmosférico, seremos capaces de entender mejor los mecanismos que impulsan la evolución de una gran atmósfera planetaria y los cambios climáticos. Eso nos ayudará a diseñar mejores modelos de lo que en realidad está ocurriendo en nuestra propia atmósfera, para beneficio de todos los ciudadanos de la Tierra".