Estamos ante el origen de la vida

publicado el 07 de abril de 2013 en «Milenio Diario»
columna: «se descubrió que...»

 

Hace 4 mil millones de años, diez aminoácidos naturales en la Tierra pudieron enlazarse para integrar proteínas en un medio alto en sal. Esas proteínas podían ser capaces de actividad metabólica en los primeros organismos vivos que emergieron en el planeta hace entre 3 mil 500 y 3 mil 900 millones de años, sostiene el equipo conducido por Michael Blaber en los Proceedings of the National Academy of Sciences de antier. De esa remota época tenemos los primeros indicios de fotosíntesis.

Los primeros organismos vivos debieron ser capaces de replicarse y adaptarse a las condiciones de su medio ambiente: "un humilde principio de la vida sobre la Tierra", sostiene el equipo del College of Medicine en la Florida State University este 5 de abril.

Tenemos, pues, desde los años 50, los experimentos de Stanley Miller, quien reprodujo en un garrafón la mezcla de gases que los geólogos suponen propia de la atmósfera primitiva (metano, amoníaco, hidrógeno, vapor de agua, etc.), todos ellos ahora localizados en diversos satélites de Júpiter y Saturno. Nótese que no puso oxígeno: la atmósfera terrestre no lo tenía, fue subproducto de la fotosíntesis, un contaminante mortal ante el que sucumbieron los primeros seres vivos… hasta que la selección natural nos adaptó de tal manera que el oxígeno se nos hizo indispensable (salvo para algunos microorganismos).

La Tierra primitiva debió estar bajo continuas tormentas eléctricas, sostienen diversas áreas de la ciencia, así que Miller sometió su mezcla a descargas eléctricas. Se formaron compuestos orgánicos, urea, formal, ácido acético, azúcares y alcoholes, diversos aminoácidos de los que forman nuestras proteínas. Pero no una célula viva.

Una nota reciente en Cell Press, firmada por Jeff Errington, encuentra que ciertas bacterias pueden tomar el llamado por los biólogos estado de forma-L, por el que se reproducen por protuberancias surgidas en una sencilla cubierta de grasas. Algo similar había propuesto desde 1924 el bioquímico ruso Alexander Oparin. El mexicano Alfonso Luis Herrera, fundador del Zoológico de Chapultepec y del Instituto de Biología de la UNAM, logró la formación artificial de microestructuras entre 1930 y 40. Tampoco podían subdividirse. Pero estructuras apenas delimitadas por cadenas de lípidos pueden, es la novedad de Errington.

En fin, los aminoácidos esenciales se forman al azar y se han localizado hasta en nubes de gases fuera del sistema solar. Las grasas también. Oparin y Herrera plantean estructuras simples delimitadas por grasas. Errington publica, hace pocos meses, que el estado forma-L elimina la compleja membrana celular, la sustituye por grasas, esto da bacterias amorfas que se replican por brote de protuberancias luego separadas. Y el equipo de Blaber encuentra que 10 aminoácidos forman proteínas cuando el medio es alto en sales. ¿No es salado el mar?

"El paradigma actual sobre la emergencia de la vida dice que el RNA vino primero y en un medio de alta temperatura". Esto se encuentra en los fondos marinos donde actividad volcánica produce fuentes de gran calor que alojan termófilos (termos=temperatura, filos=amigo). "Los resultados de Blaber indican que el conjunto de aminoácidos producido por simples procesos químicos contiene la necesaria información para enlazarse formando proteínas, lo cual apoya el punto de vista ‘las proteínas fueron primero’".

Otra postura sostiene que la vida debió adaptarse al medio salado, no que allí surgiera, comenta Blaber. "Nuestro estudio de aminoácidos prebióticos que se arman en proteínas sugiere lo contrario": que la vida apareció en un medio salado (halófilo).

La habilidad para doblarse, plegarse (to fold) permite a las proteínas construir "las precisas estructuras esenciales para las funciones que sostienen la vida como la conocemos. Les permite tomar una silueta globular por la que pueden interactuar con otras proteínas, ejecutar reacciones químicas específicas y adaptarse para dar a los organismos la capacidad de explotar un medio ambiente dado".

La vida pudo surgir en medios muy extremos: altas temperaturas, alta acidez, presión extrema o mucha sal. En cualquiera de ellos, las proteínas debieron ser capaces de adaptarse.

El cuerpo humano emplea 20 aminoácidos para integrar sus proteínas. "Diez de ellas emergieron por medios biosintéticos: producto de la forma en que evolucionan los sistemas vivos. Diez —el conjunto prebiótico— puede hacerse por medio de reacciones químicas sin requerir ningún sistema vivo ni por biosíntesis".

Pero bien pudo ser ése el camino elegido por Dios para crear la vida. Sí, pero ¿cuál dios? ¿El imaginado en Egipto por Akén-Atón, luego centro del monoteísmo judeo-cristiano-musulmán? Digo que es herejía, pues sin duda fue Zeus. Y quien lo niegue debe morir en la horca.