Israel/Palestina, conflicto milenario

publicado el 19 de noviembre de 2012 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

Si Hamas no quiere bombardeo de sus cuarteles, no debería lanzar cohetes contra escuelas de Israel. ¿Quién pegó primero? Está en el Génesis: llevan así 6 mil años:

El autor del Génesis, algún hombre posterior en siglos al primer conflicto, lo atribuye a envidia de los filisteos por la prosperidad de Isaac con buenas cosechas y hatos de ganado: Génesis 26, 13. Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado de tierra. Gén. 26, 15. El nombre romano philisteus derivó en palestinos.

Todavía no hay José en Egipto ni 12 tribus ni pueblo de Israel ni mucho menos judío y ya hay conflicto: Abimelec, rey de los filisteos, dice a Isaac: "Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar." Gén. 26, 16.

Y peor: Génesis 25, 23: y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno,/ y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas...

No cito el Génesis para justificar la posesión de una "tierra prometida", regalo de un Santa Clos todopoderoso, sino para explicar que el conflicto lleva desde tiempos de Isaac, un filisteo próspero, de padre caldeo. Quienes no creemos que exista un ser tan abominable como el Jehová bíblico: soberbio, berrinchudo, tramposo, menos vamos a aceptar que la posesión de la tierra venga de una promesa divina. No: el Génesis lo escribieron hombres y éstos relatan un conflicto hace ya 6-7 mil años. No hay soluciones sencillas a conflictos milenarios.

Y en cuanto a la nación palestina como originaria, también es falso: De 1918 a 1948 judíos y palestinos fueron súbditos de Inglaterra, hasta 1918 del Imperio Otomano (turco), desde el siglo VII d.C. a la ocupación turca fueron de Arabia, antes fueron romanos, antes macedonios por conquista de Alejandro Magno. Y sólo antes de Alejandro tenemos naciones independientes: Israel en el interior, con capital Jerusalén, y varias naciones hacia la costa: Moab, Fenicia, Canaán: un confuso surtido de pueblos con fronteras vagas. Todos hermanados en genética y lingüística. Separados por sus dioses.

Los palestinos no están encerrados en campo de exterminio, ni siquiera de concentración: salen si lo desean, muchos a Israel para trabajar. Pero, ¿por qué están en campos de refugiados rumiando un muy explicable odio? Porque en 1948, cuando la ONU dividió el protectorado inglés en dos territorios, uno para Palestina, y otro para Israel, los líderes palestinos, entre ellos el joven Arafat, les pidieron a los palestinos que habían quedado en el área israelí que salieran por unos días: Nomás destruimos Israel y ya pueden regresar a sus casas. Los mandos militares palestinos advertían a su gente que estarían en riesgo si no se refugiaban en tierras bajo autoridad palestina.

El primer presidente de Israel, Ben Gurión, suplicaba a los palestinos no dar oídos a esa otra "promesa divina" y permanecer en territorio de Israel como ciudadanos en plena igualdad. Muchos lo hicieron y hoy tienen diputados en un Parlamento bilingüe: hebreo y árabe. La guerra para destruir Israel, que no podía durar más de unos días ya que todos los países árabes enviaron fuerzas... aún sigue, y han nacido dos generaciones de palestinos entre barracas y tiendas improvisadas para alojarlos por unos días.

Extremistas hay en ambos bandos: cuando el primer ministro Isaac Rabín y Arafat firmaron paz a cambio de territorio, un judío-israelí asesinó a Rabín. Los mártires que se hacen estallar en mercados de Israel aumentaron. Y los cohetes contra escuelas y caseríos, también. Por eso las revisiones para ingresar como trabajador a Israel son lentas y minuciosas: algunos van con un cinturón de dinamita.

Y no, no es lo mismo causar daños colaterales al atacar un objetivo militar de Hamas, que mandar gente a hacerse estallar en un autobús urbano, en una heladería, donde no hay objetivo militar alguno. La enorme diferencia está en la moral de un acto y la del otro. Ambos reprochables. Pero quien no ve grados en el mal está condenado a aprobar el peor de los males.

Gonzalo Rivas

Se investiga la muerte de dos normalistas en la refriega con policías al liberar una caseta de pago, ¿y el asesinato de Gonzalo Rivas, quemado vivo por esos normalistas al incendiar la gasolinera donde trabajaba?

 

la talacha fue realizada por: eltemibledani
 

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