Con todo y nulos, el PAN pierde

publicado el 13 de julio de 2009 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

Los "anulistas", como nos dicen a quienes llamamos a anular los votos en protesta equitativa contra todos los partidos, somos de sabor tutti fruti. Esto significa que le quitamos votos también al PRI, ganador de la contienda. Tomando números de Raúl Trejo en Eje Central, el PAN obtuvo en 2009, en proporción, la misma cantidad de votos que en 2003 dado que el padrón electoral aumentó un 16.6 por ciento. Nada le quitamos.

Pero si el PAN hubiera logrado atraer todos los votos anulados, que fueron el doble que en 2003, habría tenido 11 millones y medio… contra 12 millones y medio del PRI. Sin campaña anulatoria tampoco lo alcanza.

Además, anulando su voto hubo desde priistas furiosos con su partido (y furiosos por razones a veces opuestas: porque ha hecho y porque no ha hecho reformas), hasta amlistas desencantados al ver a su héroe derrumbarse en la vil táctica de torpedear al PRD para levantar partidos peleles que le garantizan fondos abundantes para su campaña presidencial adelantada. Pero en ese invierno de nuestro descontento, ¿por qué el PAN no atrajo los votos anulados? Por varias y sencillas razones:

1. Avaló la contrarreforma que eliminó la inamovilidad de los consejeros del IFE y así lo entregó a los humores partidistas. Tanto peca el que mata la vaca como el que le amarra la pata, y sin la complicidad del PAN los partidos no hubieran logrado decapitar al IFE y alentar la idea de que "algo", y nadie define qué, hubo en la elección del 2006 que mereció la unánime expulsión del árbitro.

Al llegar a la casilla donde voté y saludar a mis vecinos a cargo de la elección, me pregunté cómo logró López Obrador deslizar el gusano de la insidia en quienes piensan que pudo haber fraude en 2006. ¿Dónde, cómo y cuándo si vecinos y partidos vigilan cada paso? Misterio, pero el gusano cayó en fruta madura: una población quemada por 70 años de fraude electoral orquestado desde gobiernos del PRI, le sopla al jocoque del IFE.

A las encuestas les ha faltado una variable: luego de preguntar si hubo fraude, deberían añadir "¿y usted votó?". De seguro habrá correlación entre no votar y creer que hubo fraude. Es que mirando la casilla nomás no se explica cómo le pudieron escamotear votos a un candidato y a otros no, siendo todos del PRD.

2. El PAN avaló la cancelación, sin amparo posible, del derecho ciudadano a la información, completa y abundante; así como la anulación de la libertad de expresión en todos los medios.

3. El PAN aplaudió la no-reforma fiscal, no-reforma energética y no-reforma educativa. De ahí que sigamos peleando por construir una refinería, cuando necesitamos cinco, sigamos dependiendo del petróleo, que se acaba y baja de precio, y estemos entre los peores niveles educativos.

El PAN propuso la apertura de petróleo y electricidad a todos los capitales, es verdad. Pero se dio de palmadas en la espalda con los partidos que nos vendieron como oro los espejitos del consenso en una "reforma" que dejó todo igual. Nos ocultan cómo el consenso de marras nos obliga a comprar gasolinas en la India y prohíbe que esas mismas refinerías se instalen en México, den empleo a mexicanos y abaraten precios de las gasolinas; esa caprichosa prohibición obligó a Pemex a asociarse con capital extranjero en Texas para construir una refinería allá y no aquí, refinería que, por cierto, es la única en reportar utilidades. El sindicato de petroleros ha logrado lo imposible: refinerías que pierden dinero.

4. Además de "apoyar al Presidente en su combate al narcotráfico", que no está mal, no supe qué más ofrecía el PAN porque en su tajada de los 23 millones y medio de spots con que nos aturdieron no hablaron de un proyecto de infraestructura digna de un Estado moderno.

5. No supe el nombre del candidato del PAN a diputado federal sino al recibir la boleta en la casilla. Y sólo me fijé en él porque su nombre es un pleonasmo: Israel Jacobo No-sé-qué. Y el patriarca Jacob tomó el nombre de Israel luego de combatir con un ángel y ganar. Es el mismo personaje. A pesar de eso, traicioné mis convicciones y voté por él, quesque para darle fuerza al Presidente. Anulé lo demás.

Como dice Román: Pues eso.

Honduras

Era necesario condenar la expulsión del presidente Zelaya, depuesto por su Congreso y su Corte Suprema de Justicia a causa de su intentona reeleccionista. Bien. Pero retirar al embajador mexicano, paso previo a la ruptura de relaciones, fue meterse en honduras y en Honduras.

 

la talacha fue realizada por: eltemibledani
 

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