El Kid Dinamita

publicado el 06 de abril de 2009 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

A Pepe Woldenberg, Enrique Krauze y la nueva Sefarad

 

Comenzó, hace 20 años, cercando pozos petroleros en protesta por el fraude sufrido entonces. Triste fatalidad la suya como eterno defraudado. Primero, como juvenil y ardoroso militante del PRI llegó a la presidencia de ese partido en su estado. Y ensayó lo que practicaría desde la presidencia del PRD: armar una estructura paralela a la de su partido para no rendir cuentas a nadie. El gobernador priista de Tabasco era su amigo, pero más amigo del partido y, como entre gitanos no se leen la mano, vio la jugada y derrocó al creador de esa primera "red ciudadana por un nuevo proyecto de nación." El PRI no se anda por las ramas.

Quiso ser presidente municipal. Pero el gobernador volvió a decir que no. Error que seguimos pagando. Para entonces ya se había escindido del PRI la Corriente Democrática, importante jirón, por cantidad y calidad, de militantes encabezada por el ex gobernador de Michoacán, Cuauhtémoc Cárdenas, el ex presidente nacional del PRI, Porfirio Muñoz Ledo y muchos otros priistas que exigían democracia interna para ganar la nominación presidencial de Cuauhtémoc.

En un acto que cambiaría la historia de México, el presidente Miguel de la Madrid se opuso a los afanes democráticos y eligió candidato presidencial por el PRI a Carlos Salinas de Gortari. Cárdenas buscó la nominación por un partido de cuyo nombre es mejor no acordarse y con otros partidos integró el Frente Democrático. Ya iba su campaña a todo vapor y con grandes perspectivas de éxito, cuando Kid Dinamita se vio, oootra vez, despojado, ahora de la mencionada candidatura menor, y volteó hacia la triunfal marcha de Cárdenas. Ingresó al PRD a toda prisa y como todos los actuales perredistas: cuando el PRI les niega hueso. Nunca antes...

Llegó a la jefatura de gobierno del DF por la torpeza más grande que hayan cometido en sus vidas Rosario Robles y Cárdenas: negociar la evidente falta de residencia (había demostrado residencia en Tabasco y aún no adquiría su actual don de ubicuidad) con el presidente Zedillo. Vino, vio y venció... y les puso un par de culipatadas a sus torpes puntales, Rosario y Cárdenas. Hizo obra sin licitar y la cubrió con un manto de secreto por 20 años, nadie supo los costos, en miles de millones de pesos, de las megaocurrencias de una noche de insomnio: no presupuestadas, sin estudios de factibilidad, sin enterar siquiera al cardenista secretario de Obras.

En un país que se lo merece y se lo ha ganado a pulso, sobrevivió como gato bocarriba a la corrupción televisada de su secretario particular, a la de su Tesorero jugando en Las Vegas, al creciente narcomenudeo que subió en el DF un 736 por ciento, maiceó las huestes priistas de ambulantes para carne de sus mítines, desacató un amparo ciudadano y otro y otro y cayó de pie para asombro del respetable que aplaudió a rabiar la hazaña circense. Nada igual habíase visto desde el retorno, entre arcos triunfales, de Antonio López de Santa Anna, que había perdido medio país y lo aclamaban para que salvara el resto. Dijo entonces un historiador chihuahuense: "Este es un país de imbéciles y no tiene remedio", palabras más o menos.

En las elecciones presidenciales de 2006, su propia encuestadora, Covarrubias, le informó a las 7 pm que iba perdiendo, a las 10 le confirmó que había perdido. El Kid llegó al Zócalo repleto para anunciar... su triunfo. Luego, como 20 años atrás, dijo que se lo habían robado. Primero que por un algoritmo (y no sabe qué es eso), luego que a la antigüita. Como Santa Anna haciéndose nombrar Alteza Serenísima, se hizo entronizar en papel maché.

Pero se ha dedicado a gobernar. ¿Cómo? Con la receta que le gritó a sus estupefactos senadores y diputados: "¡A favor de Pemex, nada! ¡Que se hunda! ¡Ya lo salvaré yo cuando llegue a la Presidencia!". Sólo la amplió: A favor de México, nada. Que se hunda. Y ha dinamitado cuanto proyecto intenta el gobierno federal: contra un aeropuerto movilizó un centenar de atencos enmachetados, contra el Ejército en ofensiva antinarco apoya las turbas de narcolumpen que exigen el retiro de las tropas. Reforma fiscal, no. Reforma energética, no. Tiene la voluntad, pero, sobre todo, tiene la fuerza para imponerse. Y eso que perdió.

Verduleras

Al ombudsman, defensor de los derechos humanos y de la igualdad, no se le ocurrió mejor insulto para los peleoneros del PRI y del PAN que llamarlos "verduleras", o sea mujeres y además pobres.