Me caso con él porque cambiará...

publicado el 20 de marzo de 2006 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

Lo han dicho mujeres inteligentes: es borracho, pendenciero, mujeriego y jugador, pero ahora que nos casemos va a cambiar. El altar no tiene magia y así les va. Y así nos irá escuchando el optimismo de amigos muy queridos convencidos de que quien condujo la Ciudad de México al endeudamiento, a un aumento de 762 por ciento en el narcomenudeo, a la inseguridad extrema, al desempleo y la opacidad en el uso de los dineros públicos... será distinto cuando se consume el matrimonio en el Altar de la Patria y reciba el lazo presidencial en un hombro. En inglés hay una expresión precisa: wishful thinking, creerse los deseos. No tenemos que adivinar: ya lo vimos. Van datos duros:

1. Seguridad. Con dos millones de pesos repartidos entre funcionarios del Reclusorio Oriente, dependencia del gobierno capitalino, Juan Carlos García Montante, capo de secuestradores, sacó libre a su hermano Omar. El jefe de la banda de secuestradores conocida como Los Cobras, César Gómez Enríquez, alias El Diputado, fue detenido por la PGR (agencia federal, para quien necesite recordarlo). Se descubrió entonces que Gómez Enríquez, y su familia, gozaban de escolta permanente proporcionada por la policía judicial capitalina. La escolta se había otorgado por el oficio 8520207 del 5 de agosto de 2002, según noticia nunca desmentida en todos los diarios y pronto olvidada porque así ocurre siempre que se trata del PRD. En la propia banda de El Diputado participaban cuatro policías de la Secretaría de Seguridad Pública y, pero cómo no, un agente antisecuestros de la judicial del DF.

La PGR capturó entonces a varios superpolicías del Gobierno del Distrito Federal: Marco Polo Cervantes, Francisco Alberto Martínez, David López de León y Nicanor Rojas. No fue lo peor: el subdirector de Política y Estadística de la Procuraduría del DF fue detenido mientras tenía a un secuestrado cogido de los cabellos y encañonado. Diarios como La Crónica y Reforma indicaron que, por su alto puesto, tenía acceso al domicilio, edad, teléfono y propiedades de toda persona que presentara una denuncia en la Procuraduría del DF... Ya sabe usted a lo que se expone cuando se queja: no sólo a perder el tiempo.

El brazo armado del PRD, los famosos Panchos Villa, y grupos "bolivarianos" afines al dictador de Venezuela, agredieron al diario La Crónica la semana pasada por publicar datos como los siguientes, datos con nombres, datos duros, simplemente datos:

  • "Un ex presidiario del Reclusorio Oriente, que estuvo preso por abusar sexualmente de una mujer en 2001 y que en su historial delictivo tenía tres demandas más por el mismo delito, una más por abuso de autoridad y otra por amenazas con arma, fue nombrado Jefe de Policía adscrito a la delegación Benito Juárez. El ex convicto, Cayetano Ángel Centeno aparecía en la lista de los comandantes de alto nivel de la Secretaría de Seguridad Pública, con el cargo de Director de área y un sueldo de 34 mil pesos. José Luis Rangel Díaz, encargado de la Policía Judicial del DF en la coordinación territorial GAM-2, y Francisco Quiroz, ex comandante de esa corporación, fueron detenidos cuando llevaban secuestrada a una mujer dentro de la cajuela de su patrulla. O el del jefe de la Unidad Departamental de Prevención al Delito en Tláhuac, Raymundo Mayén, que en sus ratos libres y en camioneta oficial, se ponía barba y bigotes postizos para asaltar y violar jovencitas. Y el caso de la banda de policías robacoches encabezados por el chofer del director de Seguridad Pública en Álvaro Obregón, detenidos cuando quisieron asaltar a cuatro agentes de la AFI."

Concluye el director, Pablo Hiriart, con la siguiente reflexión: "Allá los que saben todo esto y siguen con la idea de votar por él (por quien gobernó así el Distrito Federal)".

Y éste es un solo punto, seguridad. Faltan todavía desempleo (el más alto del país), transparencia (única entidad de la Federación donde los ciudadanos no pueden saber, por ley, cuánto cuesta la obra pública ni cómo se asigna), deuda pública (que aumentó casi al doble y deberemos pagar los estados: nosotros pagaremos los inútiles segundos pisos, las pensiones a viejitos cuyo monto real aún se ignora, la ridícula "universidad" a la que se ingresa echando un volado, y otros gastos que son simple propaganda). Estos temas se llevarían un largo listado similar a éste.