Recordatorio: qué es la izquierda

publicado el 12 de diciembre de 2005 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

En la izquierda teníamos como primera e ineludible tarea la defensa del ciudadano contra las arbitrariedades del poder público, eso nos definía. Ya no en la neo-izquierda o paleo-derecha, que es lo mismo. Ahora las marchas, mítines y manifestaciones son para defender a las autoridades atacadas por ciudadanos que se les amparan contra despojos. Son para que la autoridad no responda de sus actos ante el juez que lo solicita. En la izquierda veíamos en el fuero de los políticos una garantía de impunidad. Hoy lo defienden desde el priismo travestido de izquierda. Y hay quienes se tragan esa rueda de molino.

Exigíamos rendición de cuentas a los gobernantes. Ya no. Ahora la "izquierda" del DF blinda sus libros contables para que nadie, en diez años, pueda saber costos de obra pública ni revisar procedimientos de atribución de esa obra. Superan con mucho al opaco gobernador de Jalisco.

La neo-izquierda, formada por salinistas resentidos, volvió a prácticas superadas hasta por el PRI, como regalar obra pública a las compañías amigas. Y quien levante la voz es un traidor a "la causa". Una táctica que aprendieron, también, del PRI. ¿Recuerdan?: atacar al PRI era atacar a México, era estar contra el Pueblo. ¿Cuántas veces tuvimos que oír eso? Ahora el PRI lo repite con máscara de PRD, donde se ha ido a refugiar con todas sus monomanías. Son los mismos, ¿nadie lo ve?

En la izquierda veíamos en el amparo el último recurso legal de la ciudadanía. De ahí que la ley de amparo estuviera entre las pocas concesiones que hacíamos al régimen, y su respeto estuviera en nuestras prioridades.

Decíamos, en aquella izquierda hoy olvidada, que las obras públicas debían favorecer el transporte público por encima del automóvil particular. Cuando el regente Hank González abrió los ejes viales, escribimos desde todas las trincheras disponibles (que no eran muchas) que eso favorecía a los propietarios de autos (¿te acuerdas, Carmen Lira?). Ya no. La moda cambió y ahora la neo-izquierda de los ex priistas aplaude obras no sólo para propietarios de auto, sino construidas misteriosamente al margen del presupuesto. Y aplauden el silencio de la Contraloría. Y aplauden al cardenal en el acto de cortar el listón. Jamás un cardenal cortó listones de obra pública priista. "Si la religión es la peor de las cosas, su corrupción acaso sea peor", dice Swift. A’i la llevan, muchachos de "izquierda", adelante... Así demuestran que la izquierda aún no ha gobernado... ni gobernará, porque no tiene candidato viable.

Rechazábamos políticas económicas que trajeran inflación porque ésta roba al trabajador, despoja de centavos cada uno de sus pesos. La defensa del salario pasa por el control de la inflación. En ese control ha sido fundamental la autonomía del Banco de México, blanco ahora de las diatribas del candidato que se dice de izquierda aunque pide lo mismo que la derecha: volver a los tiempos del absolutismo presidencial. Estábamos en la izquierda por acotar los poderes de los Presidentes, sobre todo el de meter mano en el Banco de México para ajustar el tipo de cambio a las conveniencias políticas y echar a andar la maquinita de imprimir billetes. Ya no. Ahora la neo-izquierda (o paleo-derecha) desea el retorno de los brujos que mueven el caldero de la economía al ritmo de las ocurrencias de reprobados en esa materia durante su mediocre carrera universitaria.

Señalábamos, en la izquierda, las obras de puro relumbrón, como esos puentes del DF subutilizados por los automovilistas a causa de su apresurado diseño, o falta de diseño. Ahora las aplauden, aunque construirlos se llevó el presupuesto del Metro (el transporte popular por excelencia), el de mantenimiento al drenaje (que no se ve y no produce votos) y el de salud. El agua "potable" del DF está contaminada por sus aguas negras porque en cinco años no hubo dinero para reparaciones: se fue todo a obra de trampolín político: inútil, grandota, visible y bendecida por el cardenal primado... que recibió a cambio del agua bendita un terreno público para un formidable negocio eclesiástico. Ah, la "izquierda".

El ahorro de los trabajadores lo creíamos sagrado y gritábamos cuando los políticos hacían de él su botín, como en el IMSS. Ahora, que el Congreso pretende dar autonomía al Sistema de Ahorro para el Retiro, a fin de que los Presidentes no echen mano de los fondos que usted viene guardando para su vejez, la "izquierda" grita que eso es atar las manos al futuro Presidente. ¡Por supuesto! Eso hemos pedido siempre: atar las manos de quienes pueden perder el ahorro popular en una jugada errónea y luego nomás decir "usted disculpe, fíjese que ya no tiene un centavo". Y de igual forma dar autonomía al Servicio de Administración Tributaria, a la Comisión Nacional Bancaria y a la Comisión Nacional de Seguros y Finanzas. Como se hace en todo el mundo cuando no gobierna un dictador o un presidente caudillo. Ante la cólera del nunca elegido candidato del PRD a la Presidencia, debe uno preguntarse: pues ¿qué piensa hacer en la Presidencia, si llega, con los fondos que los trabajadores vienen guardando para vivir su retiro?

Pero lo cierto es que el no elegido candidato del PRD tampoco es de derecha: acaba de llamar "zopilotes" a los empresarios que buscan países dónde invertir sus millones. Por algo el DF, que gobernó, es la entidad federativa donde más creció el desempleo y disminuyó el crecimiento económico. ¿Qué es entonces? Es un hombre cargado de viejas recetas que cree nuevas por simple ignorancia. Eso.

IFAI vs Ramírez Acuña

Perfecta y contundente la respuesta del Instituto Federal de Acceso a la Información en voz de su presidenta, María Marván: el gobernador de Jalisco pudo vetar la ley de transparencia estatal. Si no lo hizo, ahora debe cumplirla. Bien. Lástima que cuando se trata del DF, donde ni siquiera existe un Instituto de Transparencia porque López Obrador opinó que no era necesario si él informaba todas las mañanas, el IFAI se vuelva toda mantequilla y mermelada.