Los estudios ignoran la violencia doméstica cometida por mujeres

publicado el 31 de julio de 2005 en «Milenio Diario»
columna: «se descubrió que...»

 

No únicamente los hombres incurren en violencia doméstica, pero aún así, los estudios al respecto pocas veces miran a la violencia de mujer contra hombre, según el British Medical Journal. En respuesta a un reciente editorial de la revista acerca de violencia doméstica, el doctor Mark Homer sostiene que la clara implicación es que los hombres son los opresores y las mujeres sufren. Tristemente esto es verdad con frecuencia, pero está lejos de ser todo el cuadro, escribe.

La encuesta británica de los delitos en 1996 muestra, en lo referente a violencia doméstica en Inglaterra y Gales, que un 4.2 por ciento de mujeres y un 4.2 por ciento de hombres dicen haber sido físicamente agredidos por sus cónyuges actuales o anteriores. En realidad, cuando uno considera que la mayor parte de la violencia contra los niños la cometen las mujeres, en términos de género son mujeres quienes más probablemente cometan violencia doméstica, dice el autor. ¿Por qué es con tanta frecuencia retratada la violencia doméstica de manera tan partidista y no científica?, se pregunta.

La justificación para este sesgo en la literatura sobre violencia doméstica ha sido que las víctimas femeninas rebasan vastamente el número de las víctimas masculinas, escribe el doctor Chris Carlsten. Muchos datos sugieren, no obstante, que las cosas son de otra manera. Por ejemplo, un estudio encontró que el 86 por ciento de la agresión conyugal fue reportada como recíproca entre esposos y esposas. Otro encontró que la violencia femenina contra el hombre fue reportada como más alta que la masculina contra la mujer. Tales sesgos ignoran muchos miles de víctimas masculinas y aíslan a quienes exigen una presentación más balanceada, dice el autor. "Pongámonos a trabajar para obtener mejores datos, pero reconozcamos la naturaleza bi-género de esta enfermedad social", concluye.

Ninguno de los autores lo comenta, pero debe existir, además, un enorme subregistro de la violencia contra los hombres por razones de vergüenza. ¿Se imagina usted (hombre) llegando ante un agente del Ministerio Público, arañado y con ojo de boxeador a declarar: "Mi esposa me pegó..."?

Supresor natural de tumores

Un supresor natural de tumores que podría, en principio, ser encendido en ciertas células cancerosas para prevenir la formación de tumores, ha sido descubierto por investigadores de la Universidad de California en San Diego. El suich se localiza en el cromosoma 18 y aparece descrito en número reciente de la revista Molecular Cell. Los científicos demostraron que dicho supresor apaga las señales para el crecimiento celular.

Un medicamento que encienda el supresor de crecimiento celular del cáncer no ha sido identificado, pero el descubrimiento de ese apagador ofrecerá una terapia para el cáncer, dice la principal autora del estudio, Alexandra C. Newton.

Como la molécula que ordena la reproducción del cáncer se encuentra encendida cuando tiene un fosfato en ella, el equipo de la UC razonó que debía haber otra molécula que eliminara el fosfato y así la apagara. Los científicos realizaron una investigación en la base de datos del genoma humano, en busca de una fosfatasa, o sea una enzima que regulara los procesos celulares con fosfato. La localizaron y es el motivo de su reporte. Una vez introducida esa fosfatasa en las líneas de reproducción celular, causa una notable supresión del crecimiento del tumor. Realiza la supresión al borrar una específica molécula de fosfato en la posición llamada Ser473, del genoma.

Molécula sintética VS el cáncer

Novedosos compuestos llamados Enigmoles suprimen el crecimiento celular y ofrecen así alternativas contra el cáncer de próstata, colon, ovario, pecho, cerebro, páncreas y sangre. Además, no producen efectos secundarios, según investigación del Georgia Institute of Technology, la Emory University y Wayne State University, con fondos del National Cancer Institute.

"Muchos agentes suprimen el cáncer en los platos de Petri y luego no en los animales, o tienen inaceptablemente alta toxicidad para tejidos normales", dice Al Merrill, del Georgia Tech. Pero los enigmoles han sido efectivos ya en tres modelos animales, reporta el equipo.

Los enigmoles son un grupo de moléculas que envían señales a las células y así les permiten decidir a éstas cuándo crecer o morir por un proceso llamado apoptosis. Las células cancerosas usualmente carecen de estas regulaciones y no reciben por lo mismo la señal de suicidio ordenada por el sistema inmunitario.

El efecto de los enigmoles sobre un rango tan amplio de tumores permite suponer a los investigadores que actuarán como una terapia múltiple.

Para contactos técnicos, Al Merrill, Tec de Georgia, y Dennis Liotta, Universidad Emory.