Ni en la peor pesadilla...

publicado el 06 de octubre de 2003 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

Enviar un helicóptero de la Presidencia para trasladar a una persona que no forma parte del gobierno ni es un invitado oficial es, primero que nada, un acto de corrupción porque todos pagamos con nuestros impuestos los costos del viaje; pero es además un riesgo terrorífico cuando se trata del cardenal Sandoval, montado en su campaña contra la investigación de que es objeto por parte de la PGR. Terrorífico, nomás de imaginar un accidente, nada difícil. ¿Quién, durante los próximos mil años, le hubiera quitado de la cabeza a la gente que don Juan no había sido asesinado por Fox? ¿Tanto confía el Presidente en aparatos, siempre falibles? Y eso descontando que, ante la oportunidad servida en charola de plata, alguna mano negra no hubiera decidido actuar desde las tenebras. Lo cual un político siempre tiene en cuenta.

El Presidente quizá ni siquiera imaginó esa posibilidad. Y no es de sorprender: la lista de sus ingenuidades es inacabable. Comienza desde aquella tarde del "hoy, hoy, hoy", cuando tuvo al país en un hilo, el hilo de un fax que no llegaba y no llegó con el supuesto acuerdo de Televisa para transmitir el debate entre candidatos esa misma noche. Ni podía haber llegado porque el teléfono estuvo desconectado durante esos angustiosos minutos, como descubrió el canal 13. Fox olvidó que la reunión, pública aunque debió ser privada, donde se discutió el formato del debate entre candidatos, se celebraba en la casa de campaña de Cuauhtémoc Cárdenas... imposible dar más facilidades para que le jugaran rudo. El diario Público de Guadalajara cabeceó "A Fox le falló el fax".

Luego, Fidel Castro, con labia de viejo lagartón, lo hizo repetir, una y otra vez, las palabras comprometedoras que le estaba grabando: "A ver si entendí, señor Presidente..." y repetía socarrón las palabras de Fox y éste insistió tres, cinco veces, sin asomo de sospecha. No cabe duda: Fox es un hombre bonachón y seguramente magnífico amigo de sus amigos durante una barbacoa en su rancho; pero, ¿por qué quería ser Presidente de la República? Quienes votamos por él lo hicimos con plena mala fe, con verdadera perversión: era el único que podía cumplirnos el viejo sueño de sacar al PRI de Los Pinos. Ningún otro candidato pintaba. Y lo sacó. El resultado, irrebatible, es que el PRI debió comenzar a ser un verdadero partido político al ver cortado su cordón umbilical con el presupuesto del país. Bien, pero ha costado más caro de lo que se pensó.

Ya desde el primer acto de gobierno de Fox, su intento por atraerse al guerrillero del sur bajo el supuesto, ingenuo hasta la ridiculez, de que también es un hombre de buena fe con el que sólo el autoritarismo del PRI impedía llegar a un acuerdo, permite asomarse al abismo. Ese mero supuesto implica que Fox no leyó nunca la declaración de guerra contra el Estado mexicano. Así fue como lo vimos resucitar al muerto, darle sangre y oxígeno, para luego recibir, en pago, la sonora trompetilla que le dedicó el subcomediante, quien no le reconoció ni siquiera lo indudable: el título de Presidente. Una pesadilla que no habría ocurrido ni con Cuauhtémoc Cárdenas al frente; vaya: ni con Martí Batres o Carmen Lira en la Presidencia. Peor, imposible. Y lo hizo Fox, él solito, o quizá with a little help of his friends, parafraseando a los Beatles.

Y la última, pero quizá no todavía la mejor de todas, pues aún restan tres largos años: ¿Pues no el hombre plantó a Bush por irse a cenar con un señor Aguilar, Aguilar algo, creo Zinser, que tiene una chamba en la ONU? ¡Y quiere tratado de braceros bien documentados!

Más vale que comencemos a reírnos, porque estos tres años serán laaaargos.

Nikito

Cuando yo era un adolescente con las primeras inquietudes políticas, comencé a leer el semanario Siempre!, que en Guadalajara pasaba por ser propaganda comunista, y allí encontré un simpático personaje que firmaba Nikito Nipongo. En concordancia con el nombre de sonido oriental, su columna se llamaba "Perlas japonesas". Nikito tenía por ayudante al niño Trinito Tolueno que siempre anunciaba con un redoble de tambor alguna garrafal tontería pescada en el mar de la prensa mal escrita. Su secretaria era Macuca Toluca.

Pasaron los años y, cuando el diario de moda era el Uno más uno, conocí a Nikito en persona y supe que se llamaba Raúl Prieto. Nos caímos bien porque somos igualmente obsesos con nimiedades. Era un berrinchudo simpático. "Nikito, debías cambiar ya de secretaria, te propongo a la Monja Moncillo". Creo que nunca la contrató.

En una ocasión tuvimos un largo intercambio de cartas: Nikito puso como al perico a unos muchachos que iban a lanzar una revista y sacaron, como se estila, un "número cero". Que el cero no era un número salvo para unos burros ineptos ignorantes, proclamó urbi et orbi. Yo ni siquiera los conocía, pero hice su defensa gratuita sólo por el placer de un buen pleito, y porque se acostumbra llamar "número cero" al, digamos, ensayo general de una revista, y porque el cero sí es un número para todos los matemáticos.

Cité a Russell, a Peano y a multitud de autoridades, sin lograr convencer a Nikito, sabio pero terco. Y quedamos igualmente amigos aunque nos separaban la edad y el cero. Al leer sobre su muerte, a edad razonable por cierto, no pude sino recordar mi adolescencia y aquella revista de páginas grandotas y color chocolate que yo llevaba a la prepa como el cura Hidalgo a la Virgen.

Ah, qué Pablo

Y qué tal Pablo Gómez, flamante legislador por el PRD. Primero confunde en su último artículo los hidrocarburos con los carbohidratos (cierto, no es broma), o sea al petróleo con los espaguetis. Luego afirma que quienes deseamos ver inversiones creadoras de empleo en cualquier área, la que sea, incluidos los monopolios del gobierno, somos traidores a la patria, en lo que ya se le había adelantado su jefe Cuauhtémoc Cárdenas. Ni en China comunista sostienen semejante delirio. Y por eso China crece al 8 por ciento. Nosotros al 1... a causa de Pablo, Cuauhtémoc y López Obrador. ¿Quién traiciona a la patria?

 

la talacha fue realizada por: eltemibledani
 

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