¡Qué vergüenza, amigos, qué vergüenza!

publicado el 27 de octubre de 2014 en «Milenio Diario»
columna: «la calle»

 

Con la cabeza llena de ceniza como penitencia de David, rey de Israel que hizo de Jerusalén su capital, leo dos noticias en apariencia diversas, pero iguales: 1) El ahora fugado alcalde perredista de Iguala, José Luis Abarca, mató al perredista Arturo Hernández. Abarca y su mujer, María de los Ángeles Pineda, operadora de narcotraficantes con hermanos y padre, ordenaron la detención de los normalistas de Ayotzinapa. 2) Habrá homenaje a Porfirio Muñoz Ledo y participan Pablo Gómez y Salvador Martínez della Rocca, El Pino.

En 2013, los normalistas llegaron el día en que la señora Pineda Villa daba su informe de labores en el DIF y deslucieron el acto. Este año era más importante porque lanzaría su candidatura a gobernar Iguala, herencia de su marido. Ah, Corea del Norte, Cuba.

El procurador Murillo Karam ofrece los datos: los normalistas detenidos fueron entregados por la policía de Iguala a Guerreros Unidos, el cártel operado por la señora Pineda Villa y famiglia. El entusiasmo con que justicieros embozados queman archivos municipales para que aparezcan los desaparecidos es sospechoso cuando hay una Guerra del Opio con centro en Iguala (H. de Mauleón, El Universal, 23.X).

¿Cómo llegamos a esto? El Consejo Sindical, una treintena de maestros de la UNAM, hizo un sindicato. Con otros grupos integramos el Movimiento de Acción Popular (MAP). Cuando la amnistía a los presos de la guerrilla y legalización del Partido Comunista Mexicano (PCM), obra de Jesús Reyes Heroles, el PC ofreció su registro para crear un partido más amplio. Fundamos el Partido Socialista Unificado de México (PSUM) y tuvimos los primeros diputados de izquierda.

Faltaba el PMT de Heberto Castillo, Demetrio Vallejo y Eduardo Valle. Con acuerdos toda la izquierda quedó en el Partido Mexicano Socialista (PMS). López Obrador presidía el PRI-Tabasco y, al descubrirse su intentona de crearle una estructura paralela (bajo su mando personal), su comité ejecutivo fue destituido en asamblea. Se fue al DF a la escuela de cuadros del PRI.

Para las elecciones presidenciales de 1988 lanzamos a Heberto Castillo. Dentro del PRI no hubo arreglo con la corriente de Cuauhtémoc Cárdenas, Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros que pedían la candidatura del PRI para Cárdenas (como había obtenido la de gobernador de Michoacán) o una asamblea democrática. Ni una cosa ni otra. Abandonaron el PRI y lanzaron a Cárdenas.

Con indisciplina publiqué en La Jornada que el PMS debía cambiar candidato, pedir su declinación a Heberto y nombrar a Cárdenas. Me regañó el Comité Central... Pero eso hicimos. Las elecciones las organizaba el secretario de Gobernación, entonces Manuel Bartlett (el mismo de izquierda obradorista que viste y calza). Dijo que había ganado Salinas de Gortari.

Cárdenas, con sensatez, se taponeó con cera las orejas al canto de sirenas que le pedían defender con las armas su triunfo, posible pero no indudable. Fundó con las fuerzas que lo apoyamos el Partido de la Revolución Democrática (PRD). En las oficinas de Monterrey 50 (que habían sido mueblería donde compré un librero para armar que me quedó chueco y así sigue), me entregaron de prisa una hoja de afiliación. Firmé.

Al gobierno de Guerrero en 2015 hay un precandidato: el apoyado por López Obrador, el ex secretario de Salud, Lázaro Mazón, puntal de los Abarca en Iguala. ¿Y el opio, apá?

HOMENAJE a Muñoz Ledo

El 9 del 9 de 1969 este trapecista del hueso elevó encendido florilegio al Informe donde Díaz Ordaz se hizo responsable por el 2 de octubre. Presidió el PRI nacional. Quiso la candidatura presidencial por el PRD en el 2000, la ganó Cárdenas. La obtuvo del PARM. Lo traicionó cuando vio que Fox levantaba espuma e hizo campaña para el PAN. Volvió al PRD, lo dejó por el PT de Salinas.

En su homenaje estarán Pablo Gómez y Salvador Martínez della Rocca (El Pino). Éste, encargado de brigadas de la Facultad de Ciencias, fue detenido a mediados de agosto de 68. No pudieron aplaudir a Porfirio en 69 desde el bote. La vida brinda otra oportunidad a esta “izquierda ejemplar”.